02/08/2024
Los primeros intentos de proteger la cabeza de los ciclistas estaban lejos de ser seguros o cómodos. Aquellas “redecillas” de cuero acolchado de los años 70 eran un gesto de preocupación, pero la seguridad real llegó con las clasificaciones SNELL y la introducción de cascos con una carcasa de plástico moldeado y un revestimiento de poliestireno expandido (EPS) para absorber impactos, un diseño que se convirtió en el prototipo para todos los cascos posteriores. En 1984, ANSI codificó los estándares de seguridad para cascos de bicicleta en EE.UU., que, sorprendentemente, se han mantenido relativamente sin cambios. Para la década de 1990, el casco moderno, con su delgada carcasa de plástico duro y su forro de espuma EPS, estaba establecido. Durante las siguientes dos décadas, el esfuerzo se centró en diseñar cascos más ligeros, ventilados y aerodinámicos, siempre cumpliendo con las normas ANSI.

Sin embargo, había un problema fundamental con los cascos con clasificación ANSI, o más bien, con los estándares ANSI mismos. Estos cascos estaban diseñados principalmente para una única tarea: evitar que un impacto directo fracturara el cráneo. El problema es que la mayoría de los accidentes y caídas en bicicleta ocurren a cierta velocidad, con la cabeza golpeando el suelo en ángulo y deslizándose o girando al contacto con la superficie u otros objetos como árboles, rocas o vehículos. Estos impactos del mundo real generan lo que se conoce como fuerzas rotacionales de cizallamiento en el cerebro, que pueden provocar conmociones cerebrales y otros traumatismos cerebrales significativos, incluso si el cráneo permanece intacto.

La Revolución MIPS: Protegiendo Contra las Fuerzas Rotacionales
Afortunadamente, la preocupación por este tipo de lesiones llevó a la búsqueda de soluciones innovadoras. A principios de la década de 2000, surgió el sistema MIPS, o Multi-Directional Impact Protection System (Sistema de Protección de Impacto Multidireccional). La inspiración para MIPS provino del propio amortiguador natural del cerebro: el líquido cefalorraquídeo que lo rodea. Un casco con sistema MIPS incorpora una capa de baja fricción situada entre la carcasa exterior dura y el forro de espuma EPS.
¿Cómo funciona? En caso de un impacto lateral o en ángulo, esta capa MIPS permite un movimiento controlado de 1 a 1.5 cm en 360 grados entre la cabeza y el casco. Este pequeño movimiento disipa una cantidad significativa de las fuerzas rotacionales oblicuas que, de otro modo, se transmitirían directamente al cerebro. Esencialmente, permite que el casco gire ligeramente en relación con la cabeza durante el impacto, reduciendo la tensión en el tejido cerebral.
Desde aproximadamente 2010, cientos de marcas de cascos en todo el mundo han integrado forros MIPS en sus diseños. Otras marcas han desarrollado soluciones propietarias para proteger contra estas mismas fuerzas de impacto rotacional. La ciencia ha respaldado la efectividad de esta tecnología. Un estudio de 2021 publicado en Frontiers in Bioengineering and Biotechnology, que recopiló toda la investigación disponible sobre seguridad en cascos de bicicleta, encontró que las nuevas tecnologías como MIPS realmente cumplen sus promesas de seguridad. Los cascos que protegen contra las fuerzas de impacto rotacional son significativamente más seguros que los cascos que no lo hacen. Sin embargo, el estudio también concluyó con la necesidad de establecer estándares de seguridad internacionales para impactos rotacionales, de manera similar a como existen para los golpes directos.
El Desafío de la Estandarización: La Confusión de los Tests
La falta de un estándar de seguridad internacional único para los impactos rotacionales ha creado un panorama algo confuso para los consumidores. En este contexto, apareció el WG11, un grupo de trabajo europeo. WG11 considera que el concepto detrás de MIPS (la necesidad de abordar las fuerzas rotacionales) es válido y necesario, pero discrepa en la forma en que MIPS realiza sus pruebas de certificación.

La principal diferencia entre el enfoque de prueba de MIPS y el protocolo de prueba WG11 se reduce al tipo de forma de cabeza (o “maniquí”) que se utiliza en las pruebas de impacto. MIPS utiliza una forma de cabeza conocida como Hybrid III, la misma que se emplea en los maniquíes de pruebas de choque de vehículos. El grupo WG11 considera que la forma Hybrid III es una forma de cabeza poco realista que no imita con precisión las fuerzas de impacto que actúan sobre una cabeza humana en una caída de bicicleta. En cambio, la prueba WG11 utiliza la forma de cabeza EN 960, que ha sido adoptada recientemente en Europa como el estándar para las pruebas de seguridad de cascos de motocicleta.
MIPS vs. WG11: Entendiendo la Diferencia Clave
Es fundamental entender que MIPS es, ante todo, una tecnología o sistema (la capa de baja fricción), mientras que WG11 es un protocolo de prueba o estándar de evaluación desarrollado por un organismo europeo. No son directamente comparables como si uno fuera una alternativa al otro en términos de tecnología interna, aunque ambos abordan el mismo problema de las fuerzas rotacionales.
Un casco puede incorporar la tecnología MIPS (tener la capa de baja fricción) y, al mismo tiempo, ser sometido y pasar las pruebas bajo el protocolo WG11. El hecho de que un casco cumpla con el estándar WG11 significa que ha sido probado utilizando su metodología específica (con la forma de cabeza EN 960) y ha demostrado reducir las fuerzas rotacionales por debajo de un cierto umbral, independientemente de si utiliza la tecnología MIPS u otra solución propietaria para lograrlo.
Por ejemplo, la información proporcionada menciona que los cascos Rudy Project deben pasar los estándares de prueba WG11 para fuerzas rotacionales, incluso si cuentan con forros MIPS. Esto subraya que la calificación WG11 es una certificación de que el casco ha sido probado bajo ese protocolo específico y ha demostrado un cierto nivel de rendimiento en la mitigación de fuerzas rotacionales. Para el ciclista, una calificación WG11, además de cumplir con los estándares internacionales de impacto directo, ofrece un “nivel adicional de seguridad” al confirmar que el casco ha sido evaluado para la protección rotacional bajo un estándar de prueba riguroso, aunque diferente al de MIPS.
Tabla Comparativa (Enfoque de Prueba)
| Aspecto | Prueba MIPS (Protocolo Interno/Usual) | Prueba WG11 (Estándar Europeo) |
|---|---|---|
| Objetivo | Evaluar reducción de fuerzas rotacionales | Evaluar reducción de fuerzas rotacionales |
| Forma de Cabeza | Hybrid III | EN 960 |
| Realismo (según WG11) | Menos realista para impactos de bicicleta | Más realista para impactos de motocicleta (adoptado para bicicleta) |
| Resultado Evaluado (Ejemplo KASK) | N/A (MIPS es la tecnología) | Valor BrIC |
Esta tabla ilustra la diferencia clave en la metodología de prueba, centrada en la forma de cabeza utilizada.

WG11 en la Práctica: El Caso KASK
Algunas marcas han adoptado el protocolo WG11 como su estándar interno para evaluar la protección rotacional en todos sus productos. KASK es un ejemplo destacado. Desde 2019, KASK utiliza este protocolo para probar todos sus cascos, ya sean de ciclismo, equitación, deportes de nieve o seguridad industrial.
En sus pruebas WG11, KASK mide el valor BrIC (Brain Injury Criteria o Criterio de Lesión Cerebral). BrIC es un algoritmo que define el nivel de riesgo de lesión cerebral; un número más bajo corresponde a un riesgo menor de lesión. Investigaciones recientes han indicado que un valor inferior a 0.68 es deseable para atletas. KASK se enorgullece de que todos sus productos, probados bajo el protocolo WG11, tienen valores BrIC inferiores a 0.39. Esto indica un nivel de protección rotacional significativamente mejor que el umbral recomendado.
El Futuro de la Seguridad en Cascos
Desde el styrofoam de los inicios hasta la espuma EPS, pasando por los forros MIPS y la adopción de estándares de prueba como WG11, los cascos de bicicleta están evolucionando constantemente para ser más seguros, ligeros y cómodos. La próxima frontera podría estar en la propia carcasa exterior dura del casco. Científicos en Singapur han desarrollado una resina y fibra de carbono propietaria llamada Elium. Según sus desarrolladores, al impactar, la carcasa de Elium se agrieta, absorbiendo energía del impacto y reduciendo la fuerza total que llega al forro de espuma EPS del casco del 75% al 35%. Si esto se confirma y se implementa a gran escala, el resultado podrían ser futuros cascos con forros de espuma EPS más delgados, lo que permitiría diseños más aerodinámicos y elegantes que los actuales, sin sacrificar una protección excepcional.
Preguntas Frecuentes sobre MIPS y WG11
- ¿Qué es MIPS?
MIPS es una tecnología de seguridad (un sistema de capa de baja fricción) diseñada para reducir las fuerzas rotacionales que llegan al cerebro en ciertos impactos. - ¿Qué es WG11?
WG11 es un protocolo o estándar de prueba europeo utilizado para evaluar la capacidad de un casco para mitigar las fuerzas de impacto rotacional, usando una metodología de prueba específica (incluyendo una forma de cabeza diferente a la usada en las pruebas MIPS internas). - ¿Es WG11 mejor que MIPS?
No son directamente comparables ya que MIPS es una tecnología y WG11 es un estándar de prueba. Un casco puede tener la tecnología MIPS y ser probado bajo el estándar WG11. Ambos abordan la protección rotacional, pero desde diferentes perspectivas (tecnología vs. metodología de prueba). - ¿Necesito un casco con MIPS o certificación WG11?
Si bien los estándares ANSI/CE protegen contra impactos directos, la investigación muestra que la protección contra fuerzas rotacionales (ofrecida por sistemas como MIPS o validada por pruebas como WG11) reduce significativamente el riesgo de conmociones cerebrales y lesiones cerebrales graves en caídas comunes. Buscar cascos con estas características es una excelente manera de aumentar tu seguridad. - ¿Cómo sé si un casco tiene MIPS o ha sido probado bajo WG11?
Los cascos con tecnología MIPS suelen llevar un distintivo logo amarillo o una etiqueta. Las marcas que prueban bajo WG11 (como KASK) suelen indicarlo en las especificaciones del producto y en su material de marketing, a menudo mencionando el valor BrIC. - ¿Qué significa el valor BrIC?
BrIC (Brain Injury Criteria) es una métrica utilizada en pruebas como WG11 para cuantificar el riesgo de lesión cerebral rotacional. Un valor BrIC más bajo indica un menor riesgo de lesión.
En conclusión, la seguridad en el ciclismo ha evolucionado significativamente, pasando de solo proteger contra fracturas de cráneo a abordar el riesgo, a menudo más común y peligroso, de las lesiones cerebrales causadas por fuerzas rotacionales. Sistemas como MIPS han sido pioneros en ofrecer esta protección adicional, mientras que estándares de prueba como WG11 buscan establecer metodologías rigurosas para evaluar la efectividad de estas soluciones. Al elegir un casco, considerar si incorpora tecnología de protección rotacional (como MIPS) o ha sido certificado bajo estándares de prueba avanzados (como WG11 y su métrica BrIC) es tan importante como verificar que cumpla con las normas básicas de seguridad. Tu cabeza es tu activo más valioso; elegir un casco que ofrezca la protección más completa disponible es la mejor inversión que puedes hacer en tu pasión por la bicicleta.
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