07/06/2023
La eterna pregunta en el gimnasio o al planificar nuestra semana de entrenamiento: ¿qué hago primero, el ejercicio cardiovascular como montar en bicicleta o el entrenamiento de fuerza con pesas? Esta duda es muy común tanto para principiantes como para atletas más experimentados, y la respuesta no es un simple sí o no. En realidad, el orden ideal de tus sesiones de ejercicio depende en gran medida de tus objetivos principales y de cómo estructures tu semana o tu día.

Tanto el entrenamiento de fuerza como el cardio son fundamentales para una salud integral y para mejorar el rendimiento físico. Los ejercicios cardiovasculares, como la bicicleta, correr o nadar, son excelentes para la salud del corazón, mejorar la resistencia y quemar calorías. Por otro lado, el entrenamiento de fuerza, utilizando pesas o el propio peso corporal, es crucial para construir masa muscular, aumentar la fuerza, mejorar la salud ósea y acelerar el metabolismo a largo plazo. Son actividades complementarias, pero el momento en que las realizas puede tener un impacto significativo en los resultados que obtienes.
El Instituto Internacional de Ciencias Deportivas señala que uno de los errores más frecuentes al combinar fuerza y cardio es una planificación inadecuada. La clave está en entender cómo interactúan estos dos tipos de ejercicio y cómo esa interacción, a veces llamada 'efecto de interferencia', puede afectar tus ganancias.
La Estrategia Óptima: Separar Cardio y Fuerza
Si tu objetivo principal es maximizar las ganancias en fuerza, potencia o crecimiento muscular, o si buscas una mayor pérdida de grasa, la recomendación general de los expertos, como sugiere Schenck y se apoya en diversas investigaciones, es separar tus entrenamientos de fuerza y cardio. Lo ideal sería realizar estas sesiones en días diferentes.
¿Por qué separar? Hay varias razones de peso respaldadas por la ciencia. Un metaanálisis de 2021 en la revista Sports Medicine encontró que, aunque hacer ambos tipos de entrenamiento en una sola sesión no impedía el crecimiento muscular o la mejora de la fuerza, sí podía reducir la fuerza explosiva, medida en ejercicios como sentadillas con salto. Si tu deporte o tus objetivos requieren movimientos potentes y explosivos, realizar cardio exigente justo antes o en la misma sesión podría comprometer tu capacidad para generar esa potencia.

Además, la investigación ha demostrado que separar el entrenamiento de fuerza y el cardio en días distintos se asocia con un mayor aumento en la pérdida de grasa en comparación con hacerlos en la misma sesión. Esto es vital no solo por razones estéticas, sino también para reducir el riesgo de enfermedades metabólicas y cardiovasculares. Cuando separas los entrenamientos, le das a tu cuerpo el tiempo adecuado para recuperarse y adaptarte a los estímulos específicos de cada tipo de ejercicio.
Schenck recomienda idealmente dejar 24 horas entre una sesión y la otra. Este tiempo permite una recuperación muscular y energética más completa, asegurando que abordes cada entrenamiento (ya sea de fuerza o de cardio) con la energía y la capacidad óptimas para rendir al máximo. Separarlos también ayuda a mantener la concentración y la calidad en cada sesión; si intentas hacerlo todo a la vez, podrías sentirte genial al principio, pero la fatiga podría mermar tu rendimiento en la segunda parte del entrenamiento.
¿Qué Hacer si Tienes que Entrenar el Mismo Día?
Entendemos que la vida moderna a menudo requiere flexibilidad. No siempre es posible dedicar días completos separados a la fuerza y al cardio. Si necesitas combinar ambos tipos de entrenamiento en la misma jornada, hay maneras de hacerlo para minimizar la interferencia y optimizar tus resultados.
Si realizas dos sesiones separadas en el mismo día (por ejemplo, una por la mañana y otra por la tarde), las investigaciones sugieren dejar al menos 6 horas de recuperación entre ellas. Sin embargo, para mejoras significativas en fuerza, potencia y VO2 máximo (un indicador clave de resistencia aeróbica), una recuperación de 24 horas sigue siendo superior a periodos de 6 horas o sesiones consecutivas.
Si la opción es hacerlos uno justo después del otro en una única sesión, el orden se vuelve crucial y debe basarse estrictamente en tu objetivo prioritario para esa sesión o ese periodo de entrenamiento.

Priorizando tus Metas: ¿Fuerza Antes o Después del Cardio?
Aquí es donde la respuesta se personaliza:
- Si tu Objetivo es Ganar Fuerza, Masa Muscular o Perder Grasa: En este caso, la recomendación general es hacer el entrenamiento de fuerza *antes* del cardio. Al empezar con las pesas, te aseguras de que tus músculos están frescos y llenos de energía para levantar cargas más pesadas y realizar un trabajo de calidad que estimule el crecimiento muscular y la fuerza. El entrenamiento de fuerza de alta intensidad consume gran parte de tus reservas de glucógeno (la forma en que tu cuerpo almacena carbohidratos en los músculos). Una vez que estas reservas están algo agotadas, si realizas cardio después, es más probable que tu cuerpo recurra a las grasas como fuente de energía, lo que favorece la pérdida de grasa.
- Si tu Objetivo Principal es Mejorar la Resistencia Cardiovascular (VO2 Max) en Esa Sesión Específica: Si estás en un periodo de entrenamiento donde la mejora de tu capacidad aeróbica es la máxima prioridad para una sesión en particular, podrías considerar hacer el cardio *antes* de la fuerza. Esto te permitirá abordar la parte cardiovascular con la energía y la frescura necesarias para mantener la intensidad o el volumen requeridos para estimular adaptaciones de resistencia. Sin embargo, ten en cuenta que esto podría mermar tu rendimiento en el entrenamiento de fuerza posterior.
- Si tu Objetivo es la Fuerza Explosiva o la Potencia: Como mencionamos antes, el cardio intenso en la misma sesión puede reducir la fuerza explosiva. Si tu entrenamiento de fuerza incluye movimientos potentes (saltos, levantamientos olímpicos, etc.), es mejor separar el cardio a otro día si es posible. Si no, asegúrate de que el cardio sea de muy baja intensidad o déjalos con una separación significativa de horas.
- Consideraciones Específicas para Ciclistas: La combinación de fuerza y ciclismo es un tema importante. Para los ciclistas, el orden también depende de la fase de la temporada:
- Durante la Temporada de Ciclismo (Prioridad: Rendimiento en Bicicleta): Puede ser mejor hacer la sesión de ciclismo (especialmente si es un entrenamiento clave de intervalos o una tirada larga) *antes* de la fuerza. Así te aseguras de que tus piernas están frescas para la bici, que es tu prioridad principal. El entrenamiento de fuerza se realizaría después, quizás con un volumen o intensidad ajustados para no interferir con la recuperación para la próxima salida en bici.
- Fuera de Temporada o Invierno (Prioridad: Construir Fuerza): En esta fase, donde el objetivo es ganar fuerza para la próxima temporada, puede ser más beneficioso hacer el entrenamiento de fuerza *antes* de la bicicleta. La sesión de ciclismo posterior podría ser más suave y de recuperación, ya que el estímulo principal del día es el trabajo de fuerza.
Estrategias Adicionales para Combinar
Si tienes que entrenar fuerza y cardio el mismo día, considera esta táctica para reducir la interferencia: entrena la fuerza del tren superior y luego haz cardio que implique principalmente el tren inferior (como la bicicleta). O, al revés, haz fuerza del tren inferior y luego cardio que trabaje más el tren superior (como remo o cuerdas de batalla). Esto limita la fatiga en los mismos grupos musculares.
Travis, otro experto mencionado en la información, señala un par de situaciones donde añadir un poco de esfuerzo aeróbico al final del entrenamiento de fuerza puede ser útil:
- Como 'Finisher' de Tonificación: Dedicar los últimos 10 minutos a una actividad cardiovascular de intensidad moderada a alta (sprints en bicicleta, circuitos rápidos) puede ayudar a mejorar la resistencia muscular y añadir un estímulo metabólico final.
- Para Mejorar la Recuperación: Una pequeña cantidad de actividad aeróbica muy suave o moderada (como un paseo ligero o unos minutos tranquilos en bicicleta) después de una sesión de pesas muy intensa puede ayudar a mejorar la circulación y facilitar la recuperación muscular. Esto es diferente a un entrenamiento de cardio intenso, es más bien un 'enfriamiento activo'.
Preguntas Frecuentes sobre Cardio y Pesas
- ¿Se puede hacer entrenamiento de fuerza y ciclismo el mismo día?
- Sí, es posible y puede ser efectivo si se planifica correctamente. La clave está en no sacrificar la calidad de las sesiones clave (tanto de bici como de fuerza) por intentar meterlo todo. Considera la separación de horas o días.
- ¿Es mejor levantar pesas antes o después de montar en bicicleta?
- Depende de tu objetivo principal en ese momento. Si priorizas la frescura para el ciclismo (en temporada), haz la bici primero. Si priorizas ganar fuerza (fuera de temporada), haz las pesas primero. Si los haces el mismo día, considera la separación de horas.
- ¿Con qué frecuencia debería un ciclista hacer entrenamiento de fuerza?
- Generalmente, dos días por semana de entrenamiento de fuerza son suficientes para los ciclistas para obtener ganancias significativas. Añadir una tercera sesión a menudo causa más fatiga sin un beneficio adicional sustancial, especialmente cuando ya se está entrenando mucho en la bicicleta.
- ¿Es bueno hacer sentadillas para el ciclismo?
- ¡Absolutamente! Si tuvieras que elegir un solo ejercicio de fuerza para el ciclismo, la sentadilla sería una excelente opción. Trabaja no solo las piernas (cuádriceps, isquios, glúteos) sino también la espalda y el core, músculos esenciales para la estabilidad y la generación de potencia en la bicicleta, además de ayudar a prevenir el dolor de espalda.
- ¿Qué músculos debe fortalecer un ciclista?
- Aunque parezca que solo son las piernas, el ciclismo es un ejercicio de cuerpo completo. Necesitas fuerza en las piernas, sí, pero también un core fuerte para estabilizar y transmitir potencia, y fuerza en la parte superior del cuerpo. No olvides los glúteos, que son músculos muy potentes para la pedalada y a menudo están infrautilizados.
En Resumen: Escucha a tu Cuerpo y Planifica
La decisión de hacer bicicleta o pesas primero, o si combinarlos o separarlos, se reduce a una planificación inteligente basada en tus objetivos. La separación en días distintos es a menudo la ruta más efectiva para maximizar las ganancias en fuerza, potencia y pérdida de grasa, permitiendo una recuperación óptima de 24 horas.
Si necesitas entrenar el mismo día, prioriza el tipo de ejercicio que sea tu objetivo principal para esa sesión y hazlo primero. Deja al menos 6 horas de separación si es posible, o considera estrategias como entrenar diferentes grupos musculares. Para ciclistas, la fase de la temporada dictará si priorizar la bici o las pesas.
Lo más importante es escuchar a tu cuerpo. La recuperación es tan crucial como el entrenamiento en sí mismo. No te fuerces en exceso; saltarte una o dos sesiones por necesidad de descanso no arruinará tus progresos a largo plazo. Una planificación cuidadosa y la atención a las señales de tu cuerpo te permitirán combinar la bicicleta y las pesas de la manera más efectiva para alcanzar tus metas.
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