¿Quién fue el ángel de la bicicleta?

Pocho Lepratti: El Ángel de la Bicicleta

19/08/2023

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El nombre de Pocho Lepratti resuena en Rosario y más allá, a menudo asociado con la enigmática figura de 'El Ángel de la Bicicleta'. Este apodo, inmortalizado en miles de esténciles que pueblan los muros de la ciudad, pertenece a un hombre cuya vida estuvo dedicada a los más vulnerables y cuya muerte, en el contexto de la crisis de 2001, lo elevó a la categoría de símbolo de la lucha social y la resistencia popular. Pero, ¿quién fue realmente Pocho Lepratti y por qué su memoria perdura de forma tan potente?

Índice de Contenido

Quién Fue Pocho Lepratti

Pocho Lepratti, cuyo nombre completo era Claudio Pocho Lepratti, nació en Concepción del Uruguay, siendo el hijo mayor de Orlando José Lepratti y Dalis Bel. Creció en el seno de una familia con cinco hermanos más. Sus primeros años de formación transcurrieron en su ciudad natal, donde completó sus estudios primarios y secundarios.

Buscando su camino, entre 1983 y 1985, Pocho exploró la carrera de Derecho en la Universidad Nacional del Litoral (UNL), aunque como alumno libre, rindiendo solo algunas materias. Sin embargo, su vocación pronto lo llevó por otro rumbo. En 1986, ingresó al Instituto Salesiano en Funes, cerca de Rosario, para formarse como seminarista, eligiendo la particular carrera religiosa de 'hermano coadjutor'. Esta elección ya delineaba su interés por un servicio más directo y práctico a la comunidad.

¿Cómo se llamaba el ángel de la bicicleta?
Claudio Hugo Lepratti (Concepción del Uruguay, 27 de febrero de 1966 - Rosario, 19 de diciembre de 2001), conocido como «Pocho», fue un militante social y sindical argentino, asesinado por la policía de la Provincia de Santa Fe, durante la crisis de diciembre de 2001 en Argentina.

Una Vida al Servicio de la Comunidad

En 1991, Pocho decidió abandonar el seminario, pero no su compromiso social. Se trasladó a Rosario, fijando su residencia primero en el barrio Empalme Graneros y, un año después, en el cercano barrio Ludueña. Fue en estos barrios humildes donde Pocho encontró su verdadera misión. Se integró activamente en las organizaciones de base que, impulsadas durante años por el sacerdote Edgardo Montaldo, trabajaban en la contención social de adolescentes y niños.

Su labor no se limitaba a la organización. Pocho participaba directamente en la vida de la comunidad. Al mismo tiempo que colaboraba en los barrios, trabajaba en la 'cocina centralizada' de la Federación de Cooperadoras Escolares de Rosario. Allí, también asumió un rol activo como delegado sindical. Esta doble faceta, de trabajador y activista de base, le permitía comprender y luchar por las necesidades de los sectores más desfavorecidos.

En 1996, Pocho fue uno de los trabajadores despedidos de la cocina centralizada. Él y sus compañeros denunciaron que el despido era una represalia directa por su actividad sindical. Organizaron una protesta contundente, instalando una carpa frente a la sede de la Cocina, visibilizando su lucha por los derechos laborales.

Su compromiso con los jóvenes era profundo. Pocho promovió y participó en la formación de más de veinte grupos de niños y jóvenes en las barriadas populares de Rosario. Una de las primeras agrupaciones en las que participó fue La Vagancia. Además, compartía su pasión por la música, dando clases de guitarra popular.

Pocho colaboró activamente con otros movimientos sociales y comunitarios, como el movimiento Chicos del Pueblo y diversas comunidades eclesiales vinculadas al Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo. Participó en agrupaciones como Poryajhú (cuyo nombre significa 'pobres' en guaraní) y Desde el Pie. Su militancia también se extendía al ámbito sindical formal, siendo delegado de base de la ATE (Asociación Trabajadores del Estado) de Rosario y congresal de la sucursal Rosario de la CTA (Central de Trabajadores de la Argentina).

El Trágico 19 de Diciembre de 2001

A fines de 2001, Argentina atravesaba una de las crisis económicas y sociales más profundas de su historia. La tensión social era altísima, con protestas, saqueos y una represión policial creciente. En ese contexto, Pocho Lepratti trabajaba como auxiliar de cocina en el comedor de la escuela número 756 «José M. Serrano» del barrio Las Flores, un humilde barrio en el sudoeste rosarino.

El 19 de diciembre de 2001, la violencia irrumpió en el entorno de la escuela. Varios agentes de policía, provenientes de la cercana ciudad de Arroyo Seco, llegaron al lugar y comenzaron a disparar en el fondo de la escuela. La situación era caótica y peligrosa. Preocupado por la seguridad de quienes se encontraban dentro, Pocho subió al techo del edificio para intentar detener la agresión.

Desde el techo, Pocho se asomó y gritó a los agentes: «¡Dejen de tirar, manga de hijos de p*!». Su intento por detener la violencia tuvo una respuesta brutal. El agente Esteban Velásquez, utilizando una escopeta cargada con balas de plomo, abrió fuego. Uno de los disparos, una posta, impactó a Pocho en la tráquea, causándole una muerte instantánea.

Justicia y Memoria: El Legado de Pocho

La muerte de Pocho Lepratti conmocionó a la comunidad y se convirtió en uno de los símbolos más dolorosos de la represión desatada durante la crisis de 2001. El hecho no quedó impune.

El agente Esteban Velásquez fue procesado y posteriormente condenado a 14 años de prisión por el juez de sentencia n.º 3, Ernesto Genesio. El cargo fue homicidio agravado por el uso de arma. Además de la condena penal, Velásquez y la provincia de Santa Fe fueron condenados a resarcir económicamente a la familia de Pocho por los daños y perjuicios, con una suma de 145.000 pesos (equivalentes a unos 50.000 dólares estadounidenses en 2009).

La investigación reveló detalles perturbadores. Un informe de la Dirección de Asuntos Internos de la policía provincial reconoció que el asesinato de Pocho ocurrió lejos de la zona de saqueos y en los fondos de una escuela, determinando que los disparos no estaban justificados, ni siquiera con fines intimidatorios.

Los policías involucrados intentaron simular un ataque para justificar su accionar. Argumentaron que habían sido atacados a balazos desde el techo de la escuela. Sin embargo, las pericias desmintieron esta versión: las marcas de balazos en el vehículo policial estaban todas a nivel del suelo, no en el techo. Además, hubo intentos por alterar la evidencia: una testigo recogió un cartucho naranja (munición de plomo) y se lo entregó a los investigadores, pero estos presentaron a la Justicia un cartucho verde (munición de goma).

Cinco policías más (Marcelo Arrúa, Rubén Pérez, Daniel Braza, Roberto De la Torre y Carlos Alberto de Souza) fueron condenados por falsedad ideológica y encubrimiento agravado. La justicia determinó que habían baleado y destruido el patrullero para simular el ataque y alegar defensa propia.

Tabla: Consecuencias Legales del Caso Pocho Lepratti

ImplicadoRolHechoCondena Principal
Esteban VelásquezAgente de PolicíaDisparo fatal a Pocho Lepratti14 años de prisión por Homicidio Agravado
Marcelo ArrúaAgente de PolicíaFalsificación de evidenciaCondenado por Falsedad Ideológica y Encubrimiento Agravado
Rubén PérezAgente de PolicíaFalsificación de evidenciaCondenado por Falsedad Ideológica y Encubrimiento Agravado
Daniel BrazaAgente de PolicíaFalsificación de evidenciaCondenado por Falsedad Ideológica y Encubrimiento Agravado
Roberto De la TorreAgente de PolicíaFalsificación de evidenciaCondenado por Falsedad Ideológica y Encubrimiento Agravado
Carlos Alberto de SouzaAgente de PolicíaFalsificación de evidenciaCondenado por Falsedad Ideológica y Encubrimiento Agravado
Provincia de Santa FeEstadoResponsabilidad por accionar policialCondena a resarcir económicamente a la familia

Desde el momento de su asesinato, Pocho Lepratti se convirtió en un símbolo de la resistencia de los sectores populares y más vulnerables de Rosario. Su figura, la de un militante social entregado a la causa de los humildes, que dio su vida al intentar proteger a otros de la represión, caló hondo en la memoria colectiva.

Aunque el texto proporcionado no explica específicamente el origen del apodo 'El Ángel de la Bicicleta', es la forma en que su memoria es más vívidamente recordada en el espacio público de Rosario. La imagen de un ángel con alas y una bicicleta, a menudo acompañada por su nombre, se ha convertido en un ícono de la solidaridad**, la lucha social y la injusticia de su muerte. La bicicleta, quizás un medio de transporte común en los barrios donde trabajaba incansablemente, se asocia a su figura como un símbolo de su presencia constante y activa en la vida de la comunidad. Su legado trasciende la tragedia, inspirando a nuevas generaciones a seguir luchando por un mundo más justo.

Preguntas Frecuentes sobre Pocho Lepratti

¿Cómo se llamaba el Ángel de la Bicicleta?

El Ángel de la Bicicleta es Claudio Pocho Lepratti.

¿Quién era Pocho Lepratti?

Pocho Lepratti fue un militante social, trabajador de la cocina centralizada de Rosario, delegado sindical, educador popular y activista comunitario, conocido por su trabajo en los barrios humildes de Rosario.

¿Cuándo y cómo murió Pocho Lepratti?

Pocho Lepratti murió el 19 de diciembre de 2001 en el barrio Las Flores de Rosario, tras recibir un disparo de bala de plomo de un agente de policía mientras intentaba detener la represión policial desde el techo de una escuela.

¿Por qué estaba Pocho Lepratti en el techo de la escuela?

Pocho Lepratti subió al techo de la escuela donde trabajaba como auxiliar de cocina para gritar a los policías que dejaran de disparar contra el fondo de la escuela durante la crisis de 2001.

¿Qué pasó con los policías involucrados en su muerte?

El agente que disparó fatalmente a Pocho, Esteban Velásquez, fue condenado a 14 años de prisión por homicidio agravado. Otros cinco policías fueron condenados por falsedad ideológica y encubrimiento agravado por intentar simular un ataque.

¿Cuál es el legado de Pocho Lepratti?

Pocho Lepratti se convirtió en un símbolo de la resistencia popular y la solidaridad en Rosario y Argentina, recordado por su entrega a los más humildes y la injusticia de su asesinato. Su figura es conmemorada a través de diversos homenajes y esténciles urbanos.

La historia de Pocho Lepratti es un recordatorio potente de la dedicación de muchos a la causa social y de las trágicas consecuencias que a veces enfrentan quienes alzan la voz en defensa de los más vulnerables. Su nombre, "El Ángel de la Bicicleta", sigue siendo un estandarte de lucha y memoria en las calles de Rosario.

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