30/06/2023
Valencia se presenta como un destino ideal para los amantes de la bicicleta, y la respuesta a si es fácil pedalear aquí es un rotundo sí. La orografía de la ciudad y sus alrededores inmediatos se caracteriza por ser mayormente plana, lo que facilita enormemente la práctica del ciclismo, tanto para ciclistas experimentados como para aquellos que simplemente buscan un paseo relajado. Existen diversas rutas que permiten explorar la ciudad y sus joyas naturales de una manera activa y placentera, adaptándose a diferentes intereses y niveles.

La infraestructura ciclista, en constante mejora, complementa esta facilidad natural. Los antiguos cauces de río transformados en parques exuberantes, las vías verdes que aprovechan trazados ferroviarios en desuso y los carriles bici que conectan puntos clave, hacen que moverse sobre dos ruedas sea seguro y conveniente. Explorar Valencia en bicicleta no es solo una forma de transporte; es una experiencia que conecta al viajero con la esencia de la ciudad, su historia, su cultura y su rica naturaleza.
Paseo Emblemático: Del Jardín del Turia a la Marina
Una de las rutas más representativas y accesibles comienza en el antiguo cauce del río Turia, hoy convertido en un espectacular jardín lineal que atraviesa la ciudad. Este pulmón verde es un espacio perfecto para pedalear sin el tráfico urbano. La ruta nos lleva a cruzar puentes icónicos que salvan el antiguo río, como el moderno Puente de la Exposición, diseñado por el reconocido arquitecto local Santiago Calatrava. Muy cerca, se alza el Palacio de la Exposición, un vestigio de la muestra regional de 1909 que transformó esta zona.
Tras un breve tramo, volvemos a cruzar el cauce por el colorido Puente de las Flores, reingresando en el parque urbano más grande de España para pedalear a nuestro aire. A la izquierda, nos sorprende la inconfundible silueta del Palau de la Música, un referente cultural. Un poco más adelante, a la derecha, disfrutamos de una gigantesca figura de Gulliver recostado, transformada en un parque temático para la diversión de los más pequeños. Este es el paso intermedio hacia la asombrosa Ciutat de les Arts i les Ciències, un conjunto arquitectónico de vanguardia.
Los edificios de la Ciutat de les Arts i les Ciències, en su mayoría obra del genio Calatrava, son un espectáculo visual. Destacan las estructuras hiperbolo-paraboloidales de l'Oceanogràfic, la obra póstuma del gran Félix Candela. Una vez que hemos admirado esta maravilla arquitectónica, aún nos quedan varios kilómetros para disfrutar de la Marina de Valencia, una extensa área dedicada al ocio a orillas del Mediterráneo.
Un recorrido altamente recomendable por la Marina no debería dejar de lado la visita al edificio Veles e Vents, diseñado por David Chipperfield. Desde aquí, estamos a un paso del paseo marítimo, desde donde se accede directamente a las playas de la Malvarrosa y el Cabanyal, y donde podemos contemplar la inmensidad del mar Mediterráneo. Este paseo es completamente plano y ofrece vistas maravillosas, ideal para un paseo tranquilo.
Explorando la Naturaleza: De la Ciudad a L'Albufera
Si buscas una ruta más larga y profundamente conectada con la naturaleza, Valencia también tiene opciones. Una magnífica elección es la ruta que sigue el carril bici que parte desde la Ciutat de les Arts i les Ciències y se dirige hacia las playas del sur de la ciudad. Se trata de un recorrido de 48 kilómetros (ida y vuelta) completamente plano, que puede completarse en poco más de dos horas y media pedaleando de forma continua. Sin embargo, es probable que tardes más, ya que el paisaje invita a detenerse y contemplar.
Primero se llega a Pinedo para adentrarse en una sucesión de hermosas playas que parecen no tener fin: la propia playa de Pinedo, la del Arbre del Gos, El Saler, La Garrofera... Nos encontramos en pleno corazón del Parc Natural de L'Albufera, ese gran lago natural de agua dulce, el más extenso de España, que se sitúa pegado al mar y delimita una estrecha franja de arena, dunas y pinares por la que circularemos. La sensación de pedalear entre el lago y el mar es única y emocionante.
Es muy recomendable dedicar unos minutos en el mirador de la Gola de Pujol, donde hay un embarcadero, para apreciar de cerca este hermoso humedal. La Devesa de El Saler, considerada la única playa virgen del municipio, te deleitará con sus 5 kilómetros de pura naturaleza, un tramo especialmente bello para pedalear. Poco después, se alcanza el destino final en esta dirección: el pequeño pueblo de El Palmar, famoso por ser el lugar ideal para terminar el día con una deliciosa paella cocinada a leña. El camino de vuelta puede sentirse un poco más largo, pero la experiencia y la recompensa gastronómica bien valen la pena. Esta ruta es un ejemplo perfecto de las rutas planas que hacen de Valencia un destino ciclista accesible.
Historia y Huerta: La Vía Xurra
Para los amantes del cicloturismo o el senderismo, las Vías Verdes son un concepto conocido y apreciado. Estos caminos aprovechan antiguos trazados de líneas férreas en desuso para ofrecer una oportunidad inigualable de combinar ejercicio, naturaleza e historia, explorando entornos rurales a los que de otra manera sería difícil acceder. Valencia cuenta con una Vía Verde propia que merece la pena descubrir: la Vía Xurra.
Su nombre hace referencia al término utilizado para identificar a las personas procedentes de Aragón en la época de la Reconquista. Originalmente, fue una línea de ferrocarril construida a principios del siglo XX para conectar Valencia con Calatayud. El último tramo, entre Valencia y Puçol, discurría paralelo a la línea de Renfe hacia Castellón, lo que llevó a su cierre y desmantelamiento en 1985.
Después de años de abandono, este tramo ferroviario fue recuperado gradualmente como Vía Verde. Hoy en día, puedes recorrer sus 15 kilómetros de longitud a pie, en bicicleta, a caballo o incluso en silla de ruedas de forma cómoda y segura. El terreno que cubre es prácticamente plano, lo que significa que no es necesario tener una gran forma física para disfrutar de la experiencia. La Vía Xurra es un testimonio del pasado industrial y una puerta abierta a la Huerta valenciana.
La ruta se inicia en la rotonda de la Torre Miramar, en el barrio de Benimaclet, un punto de fácil acceso desde la ciudad. Dejando atrás el entorno más urbano, la vía se adentra en un paisaje de olivos y naranjos que convierten el paseo en una delicia, especialmente en abril, cuando los árboles están en flor y el aroma impregna el aire. Se aventura en la sección norte de La Huerta, donde las tradicionales alquerías emergen entre campos de cultivo y de chufa, ese pequeño tubérculo exclusivo de Valencia, señal inequívoca de que te encuentras en la tierra de la horchata.
¿Por qué no hacer una parada para refrescarse? Pasarás junto a la Horchatería Vida y muy cerca de otras reconocidas como Sequer lo Blanch, Panach o Daniel en Alboraya, a escasos metros de la ruta. Son lugares perfectos para probar la auténtica horchata artesanal. Un poco más al norte, la Barraca de Toni Montoliu es el lugar ideal para saborear una auténtica paella valenciana en medio de la Huerta. Puedes aparcar tu bicicleta allí y disfrutar de una experiencia gastronómica inigualable.
En el entorno cercano a la ruta (a unos cinco kilómetros a la redonda) también se encuentran espacios naturales protegidos, como los humedales del Marjal de Rafaiel, Vistabella y el Marjal dels Mors, el Parque Natural Municipal de La Costera y el Parque Natural de La Calderona, cuyas cumbres de tierra rojiza y bosques de pinos y alcornoques dominan el horizonte. Si buscas un toque cultural, puedes desviarte para visitar el histórico Monasterio de El Puig, fundado por el Rey Jaime I el Conquistador en el siglo XIII.
Estas y muchas otras actividades pueden añadirse a tu recorrido por la Vía Xurra para hacer la experiencia aún más completa e inolvidable. Y si sus 15 kilómetros te dejan con ganas de más, en Meliana cruza el Anillo Verde Metropolitano, un nuevo corredor ciclo-peatonal circular de 56 kilómetros que conecta el mar y la Huerta, ofreciendo aún más posibilidades para explorar en Valencia sobre dos ruedas. La Vía Xurra tiene mucho que ofrecer y es una muestra más de la facilidad para pedalear en la región.
Preguntas Frecuentes sobre Ciclismo en Valencia
¿Es Valencia adecuada para ciclistas principiantes?
Absolutamente sí. La característica orografía plana de la mayor parte de la ciudad y sus alrededores, combinada con la existencia de numerosas vías verdes y carriles bici segregados del tráfico, la convierten en un destino ideal para principiantes o para aquellos que simplemente buscan un paseo tranquilo sin grandes desniveles.
¿Qué tipo de bicicleta necesito para estas rutas?
Para las rutas mencionadas, que son mayormente planas y sobre superficies pavimentadas o bien acondicionadas (como la Vía Xurra), cualquier tipo de bicicleta es adecuada. Una bicicleta de paseo, híbrida, de montaña o incluso una bicicleta de carretera servirán perfectamente. Las bicicletas eléctricas también son una excelente opción para quienes deseen un apoyo adicional.
¿Son seguras las rutas ciclistas en Valencia?
Las rutas descritas, especialmente las que discurren por el Jardín del Turia, la Vía Xurra o los carriles bici hacia L'Albufera, están diseñadas para ser seguras, separando a menudo a los ciclistas del tráfico motorizado. El Jardín del Turia y la Vía Xurra, al ser vías verdes, son particularmente seguras ya que no hay circulación de vehículos a motor. Como en cualquier ciudad, siempre es importante estar atento y respetar las normas de tráfico.
¿Puedo alquilar bicicletas en Valencia?
Sí, Valencia cuenta con un servicio público de alquiler de bicicletas (Valenbisi) con numerosas estaciones por toda la ciudad, así como con múltiples tiendas de alquiler privadas que ofrecen diferentes tipos de bicicletas para adaptarse a tus necesidades y a las rutas que quieras realizar.
¿Cuánto tiempo se tarda en hacer estas rutas?
El tiempo varía mucho según el ritmo y las paradas. El paseo por el Jardín del Turia y la Marina puede llevar desde una hora para un recorrido rápido hasta medio día si se exploran a fondo los puntos de interés. La ruta a L'Albufera son 48 km ida y vuelta, que pueden ser unas 2.5-3 horas pedaleando, pero fácilmente se convierte en una excursión de medio día o día completo. La Vía Xurra son 15 km (solo ida), unas 1-1.5 horas de pedaleo, pero con paradas puede ocupar una mañana o tarde.
Conclusión
Explorar Valencia en bicicleta es una experiencia accesible, agradable y enriquecedora. La ciudad y su entorno ofrecen una variedad de rutas planas y bien adaptadas que permiten descubrir desde la arquitectura moderna y los parques urbanos hasta la naturaleza virgen de L'Albufera y la tradición de la Huerta. La facilidad para pedalear, combinada con la belleza de los paisajes y los puntos de interés cultural y gastronómico, hacen de Valencia un destino ciclista de primer orden, apto para todos los públicos. Así que, si te preguntas si es fácil ir en bicicleta en Valencia, la respuesta es clara: sí, y es una de las mejores maneras de conocerla a fondo.
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