¿Cuántos habitantes tiene Alforja, Tarragona?

Alforja: Historia, Ubicación y Curiosidades

14/01/2022

Valoración: 4.51 (9613 votos)

Si te preguntas dónde se encuentra Alforja, debes saber que este pintoresco municipio está situado en la provincia de Tarragona, dentro de la comunidad autónoma de Cataluña, en España. Pertenece a la comarca del Baix Camp y se asienta al pie de una zona montañosa, específicamente sobre una colina en un valle flanqueado por los barrancos del Arbolí y la Mussara, y las montañas de la Sierra del Mirador. Su ubicación es estratégica, cercana al puerto de montaña que conecta la zona de Reus y el Campo de Tarragona con las regiones del Priorat y las montañas de Prades, una distancia de unos 3 km en línea recta desde este puerto.

Con una población de 1799 habitantes según datos del INE de 2017, Alforja es un lugar que, a pesar de su tamaño, alberga una rica historia que se extiende por más de ocho siglos. El casco antiguo, con su trazado, aún conserva la esencia de tiempos medievales, invitando a recorrer sus calles y descubrir los vestigios de un pasado complejo y fascinante.

¿Dónde está el pueblo de Alforja?
Alforja es un municipio y localidad española de la provincia de Tarragona, en Cataluña. Perteneciente a la comarca del Bajo Campo, tiene una población de 1799 habitantes (INE 2017) y está situado al pie de una zona montañosa.
Índice de Contenido

Origen e Historia del Topónimo

El nombre de Alforja tiene profundas raíces históricas, con un origen que seguramente se remonta a la época morisca. Se cree que proviene del árabe Alfurg o al-hurga, términos que significan "apertura" o "separación", o incluso "cuello o puerto de montaña". Esta etimología está directamente relacionada con la ubicación geográfica del pueblo, precisamente en un puerto de montaña crucial que servía de conexión entre diferentes regiones. Este detalle toponímico no solo nos habla de la lengua de sus antiguos pobladores, sino también de la importancia estratégica del lugar desde tiempos remotos.

Un Legado Milenario: De Alquería Árabe a Villa Medieval

Los orígenes de Alforja son anteriores a su mención en los primeros documentos escritos. La población surgió probablemente de una antigua masía o alquería de origen árabe. Estos asentamientos iniciales no eran meramente agrícolas; en el caso de Alforja, la alquería explotaba antiguas minas de plata, lo que sugiere una actividad económica relevante desde sus inicios. La presencia humana en la zona es, sin embargo, mucho más antigua. En el término municipal, específicamente en el camino de las Huertas, se han encontrado vestigios neolíticos, como flechas de cocer y sepulcros, que atestiguan una ocupación prehistórica del territorio. Además, se han hallado restos de un antiguo poblado romano en las *Barqueres, y se postula que una fortificación romana pudo haber sido el germen de lo que más tarde se convertiría en el castillo medieval.

Los primeros documentos escritos que mencionan a Alforja datan de 1152, cuando aparece citada en un pergamino relacionado con Ramón Berenguer IV, conde de Barcelona. Poco después, en 1154, la villa y su iglesia son mencionadas en una bula emitida por el papa Anastasio IV, dirigida al arzobispo tarraconense Bernat de Tort. Estas referencias tempranas subrayan la existencia y cierta relevancia del asentamiento en el contexto de la reconquista y la reorganización eclesiástica del territorio.

La Carta Poblacional y los Primeros Señores

Un hito fundamental en la historia de Alforja fue la concesión de su carta poblacional. Aunque el documento original no se conserva, se sabe por referencias posteriores que Ramón Berenguer IV otorgó el lugar a Ramon de Ganagot en 1158, reservándose, junto con el arzobispo tarraconense, el diezmo y la primicia de la villa. La carta fue otorgada conjuntamente por el conde y el obispo Bernat Tort el 27 de junio de 1158. Ramon de Ganagot, un colaborador cercano de Robert de Aguiló (quien fue Príncipe de Tarragona), recibió la villa en alodio perpetuo. El objetivo principal de esta concesión era asegurar el dominio cristiano sobre las sierras de Prades y Ciurana, territorios recientemente recuperados de los sarracenos.

Inicialmente, Alforja formaría parte del término de Prades, pero con la mencionada reserva de derechos eclesiásticos para el obispo. La villa en este periodo era conocida como Santa Maria del Valle de Alforja, un nombre que sugiere la presencia de una iglesia y un asentamiento previo a la carta. Ramon de Ganagot y sus herederos tendrían la posesión de la villa, aunque la relación con la autoridad eclesiástica se mantendría.

En 1170, Ramon de Ganagot otorgó una carta a los habitantes de Alforja, confirmando sus posesiones y concediéndoles los usos y costumbres establecidos en Ciurana de Tarragona en 1153. Esto buscaba organizar la vida y los derechos de los pobladores. Sin embargo, en 1173, el arzobispo Guillemos de Torroja, con el fin de fortalecer los derechos eclesiásticos, otorgó una nueva carta a la familia Ganagot, pero esta vez se reservó explícitamente los derechos eclesiásticos, el castillo de Alforja y una propiedad dominial. Esto marcó un punto de inflexión en el control del territorio, indicando una creciente influencia de la sede arzobispal sobre la villa.

La línea señorial de los Ganagot tuvo continuidad, pero también conflictos. En 1194, Ramon de Ganagot cedió la mitad del término a su hija Romeva con motivo de su matrimonio con Bertran de Castellet. Tras enviudar, Romeva se casó en 1200 con Bernat de Arcs, uniendo así las señorías de Alforja y els Arcs. Estas posesiones pasaron a su hijo común, Pere de Arcs. Sin embargo, Pere de Arcs tuvo una relación conflictiva con el arzobispo, negándose a reconocerle la fidelidad debida. Realizó actos de guerra y pillaje en la región y, además, dilapidó su patrimonio. Murió en 1243, y con su fallecimiento, la línea de gobierno señorial directo de esta familia llegó a su fin.

El Dominio Eclesiástico y la Baronía de Alforja

Tras la muerte de Pere de los Arcs, que dejó sus señoríos (probablemente) a la abadesa de Bonrepòs y a su comunidad, el monasterio decidió vender estas posesiones. En 1244, el señorío de Alforja fue adquirido por el arzobispo Pere de Albalat. Desde entonces, la figura del arzobispo de Tarragona se convirtió en el señor de la llamada baronía de Alforja. El castillo local adquirió una nueva relevancia al convertirse, con frecuencia, en residencia de los propios arzobispos, reforzando así el control eclesiástico sobre la villa y su extenso término.

Es interesante notar la gran extensión del término original de Alforja en esta época. Llegaba hasta el límite con Cambrils e incluía no solo Alforja, sino también otras localidades o partidas rurales como Las Borjas, Riudecols, Irles, los Baños, los Diumenges o Domenys, Cortiella, Viñols, Archs, las Benes, las Voltes y Tascals. Esta vasta extensión territorial subraya la importancia económica y estratégica que Alforja tenía bajo el dominio arzobispal. Pere de Albalat no solo adquirió los derechos señoriales, sino también los derechos reales sobre el término, a cambio de la condonación de una deuda, consolidando así el poder del arzobispado sobre la zona.

¿Dónde está el pueblo de Alforja?
Alforja es un municipio y localidad española de la provincia de Tarragona, en Cataluña. Perteneciente a la comarca del Bajo Campo, tiene una población de 1799 habitantes (INE 2017) y está situado al pie de una zona montañosa.

Vida Medieval y Conflictos

Durante los siglos XIII y XIV, Alforja experimentó un periodo de cierta prosperidad económica. Un aspecto notable de la vida en la villa en este tiempo fue la presencia de una activa comunidad judía, documentada entre 1283 y 1393. Sin embargo, esta coexistencia no estuvo exenta de dificultades. En 1393, tras los pogromos de 1391 que afectaron a diversas comunidades judías en la Corona de Aragón, el pueblo de Alforja tuvo que comprar el perdón real al rey Joan I por los excesos cometidos contra sus vecinos judíos. Este evento es un recordatorio de las tensiones sociales de la época.

Alforja también jugó un papel en el entramado político y militar de la región. Desde al menos 1322, la villa fue miembro de la Comuna del Campo de Tarragona, una asociación de municipios que defendía sus intereses comunes frente a las autoridades señoriales y reales. Esta pertenencia le otorgaba una voz colectiva en los asuntos del Campo.

En 1314, Alforja sufrió un asalto por parte de hombres de la baronía de Entenza, quienes creían que en la villa se había encarcelado a un hombre de Samuntá. Los asaltantes fueron rechazados, pero se dedicaron a asolar el término municipal, lo que llevó a su excomunión por parte del arzobispo Guillemos de Rocabertí. Este incidente ilustra la inestabilidad y los conflictos locales que podían surgir en la época.

Alforja en Tiempos de Guerra y Cambio

La historia de Alforja está marcada por su participación en numerosos conflictos a lo largo de los siglos. En 1464, durante la guerra civil catalana, Alforja, bajo el mando de Pere Conangles, se pronunció contra el Rey Joan II. Como consecuencia, fue asediada por las fuerzas de la baronía vecina de Escornalbou y tuvo que rendirse debido a la falta de provisiones. Este episodio muestra la implicación de la villa en las grandes confrontaciones del Principado.

Durante la Guerra dels Segadors (1640-1652), Alforja participó de manera muy activa, alineándose con el resto de pueblos de la Comuna del Campo en la lucha contra la monarquía hispánica. Posteriormente, en la Guerra de Sucesión española (1701-1714), el pueblo, al igual que la mayoría del Campo de Tarragona, se posicionó a favor del archiduque Carlos de Austria, aportando soldados a la causa austriacista frente a Felipe V de Borbón.

El siglo XIX fue particularmente convulso para Alforja. La Guerra de Independencia española (1808-1814), conocida como la Guerra del Francés, provocó una fuerte crisis económica en la villa. El pueblo se vio obligado en varias ocasiones a suministrar alimentos a las tropas, tanto francesas como españolas. En 1810, una partida de vecinos de Alforja atacó a los franceses en Las Borjas, pero cayeron en una trampa, resultando en varias muertes. Este evento subraya la resistencia popular frente a la ocupación.

Las décadas siguientes estuvieron marcadas por las luchas internas entre liberales y absolutistas, y posteriormente, por las guerras carlistas. Durante el Trienio Liberal (1820-1823), Alforja se declaró a favor de los absolutistas, lo que generó frecuentes enfrentamientos en la zona. En septiembre de 1822, unos tres mil absolutistas reunidos en el pueblo fueron sorprendidos y derrotados por una fuerza mucho menor de 18 soldados y 25 milicianos de Reus. Años más tarde, en 1827, durante la Guerra dels Agraviats, Alforja se convirtió en la capital de los insurgentes absolutistas del Campo de Tarragona, bajo el mando de Joan Rafí Vidal, quien instaló allí su junta corregimental antes de intentar entrar en Reus.

Las guerras carlistas (1833-1840, 1846-1849, 1872-1876) tuvieron un impacto brutal en Alforja. En 1834, fue ejecutado en el pueblo un cabecilla carlista conocido precisamente como el Vicario de Alforja. En enero de 1837, el militar liberal Iriarte derrotó a las tropas carlistas entre Las Borjas y Alforja, tomando 50 prisioneros, de los cuales 39 fueron fusilados en el acto. La violencia continuó; en 1840, grupos carlistas mataron a 29 voluntarios isabelinos del pueblo en Las Borjas. La tensión política y militar persistió hasta la Tercera Guerra Carlista. En las elecciones de 1869, los monárquicos ganaron en Alforja, pero en 1872, Josep Antoni Mestre fue uno de los primeros en levantarse por la causa carlista en el sur de Cataluña. Uno de los episodios más dramáticos ocurrió en 1874, cuando el cura de Flix, al mando de 150 carlistas, asedió a las fuerzas liberales que se habían refugiado en la iglesia del pueblo. Los liberales resistieron hasta la llegada de tropas de refuerzo al mando de Moore, con 1000 hombres. Los carlistas sitiados se rindieron bajo la promesa de salvar la vida, pero, al salir, fueron fusilados. Estos eventos reflejan la crueldad y el fanatismo de los conflictos del siglo XIX.

En medio de estas convulsiones, Alforja también fue escenario de fenómenos sociales y religiosos particulares. Entre 1836 y 1851, floreció en el pueblo una secta de iluminados, liderada por el labrador Miquel Ribas. Este movimiento, aunque no se detalla en la información proporcionada, añade una capa más a la compleja historia social de la villa en este periodo.

¿Qué hace una alforja?
En el mundo de la moda, un bolso Saddle es típicamente un bolso bandolera con la parte inferior curvada , ya sea exagerada como el famoso "Saddle Bag" de Dior o con forma de media luna. Estos bolsos suelen tener un borde plano en la parte superior y una solapa con cierre de hebilla.

Población a lo Largo del Tiempo

La población de Alforja ha experimentado fluctuaciones a lo largo de su historia, a menudo ligadas a los periodos de prosperidad o conflicto. La información disponible nos proporciona algunos puntos de referencia. En 1842, Alforja alcanzó su máxima población conocida, con 2231 habitantes. Sin embargo, las guerras y la crisis económica del siglo XIX provocaron un declive demográfico. A finales de ese siglo, la población se había reducido significativamente, contando con solo 956 habitantes. Más recientemente, los datos del INE de 2017 indican una población de 1799 habitantes, mostrando una recuperación demográfica respecto a los mínimos de finales del XIX, aunque sin alcanzar el pico de mediados del siglo XIX.

Puntos de Interés Histórico y Cultural

A pesar de las vicisitudes históricas, Alforja conserva elementos que dan testimonio de su pasado. La plaza porticada es un espacio central que refleja la arquitectura tradicional y ha sido el corazón de la vida social y comercial de la villa durante siglos. La Ermita de Puigcerver, situada en un entorno elevado, es otro punto de interés, tanto por su valor religioso como por las vistas que ofrece. Además, los restos del antiguo castillo fortaleza medieval, que fue residencia arzobispal, son un recordatorio tangible del poder y la importancia estratégica que tuvo Alforja en el pasado. A estos se suman los hallazgos arqueológicos, como los vestigios neolíticos y romanos, que nos transportan a épocas aún más remotas de ocupación humana en este territorio del Baix Camp.

Preguntas Frecuentes sobre Alforja

¿Dónde se encuentra exactamente Alforja?
Alforja es un municipio situado en la provincia de Tarragona, en Cataluña, España. Pertenece a la comarca del Baix Camp y se localiza al pie de una zona montañosa, sobre una colina en un valle.

¿Cuál es el origen del nombre Alforja?
El topónimo Alforja tiene un probable origen morisco, derivado del árabe Alfurg o al-hurga, relacionado con "apertura" o "puerto de montaña", haciendo referencia a su ubicación estratégica en un paso entre regiones.

¿Cuántos habitantes tiene Alforja?
Según los datos del INE de 2017 proporcionados, Alforja tenía una población de 1799 habitantes.

¿Qué lugares de interés histórico puedo visitar en Alforja?
Entre los puntos de interés histórico se encuentran la plaza porticada, la Ermita de Puigcerver, y los restos del antiguo castillo fortaleza medieval. También hay vestigios arqueológicos neolíticos y romanos en el término municipal.

¿Cuál fue el papel de Alforja en la historia?
Alforja tuvo un papel significativo desde su origen como alquería árabe y su mención temprana en documentos cristianos. Fue una villa señorial, bajo dominio arzobispal durante siglos, miembro de la Comuna del Campo, y participó activamente en numerosos conflictos, incluyendo la Guerra dels Segadors, la Guerra de Sucesión, la Guerra de Independencia y especialmente las guerras carlistas, llegando a ser capital insurgente en 1827.

Alforja, con su rica historia que abarca desde asentamientos prehistóricos y romanos hasta su papel en las convulsiones de los siglos pasados, es un ejemplo fascinante de la evolución de un pueblo en el corazón de Cataluña. Su ubicación, su nombre de origen morisco, su castillo y su plaza porticada son testigos mudos de un legado que aún late en el Baix Camp de Tarragona.

Si quieres conocer otros artículos parecidos a Alforja: Historia, Ubicación y Curiosidades puedes visitar la categoría Bicicletas.

Subir