14/10/2024
El ciclismo, un deporte con una rica historia en Europa, ha visto a lo largo de sus décadas una notable ausencia de corredores negros en sus filas de élite. Aunque en 1913 un tunecino, Ali Neffatti, se convirtió en el primer ciclista africano en desafiar las carreteras del Tour de Francia, marcando un hito con su peculiar gorro árabe, su presencia fue una excepción. Décadas después, entre 1950 y 1952, un equipo de ‘África del Norte’ participó en el Tour, destacando el argelino Abdel Kader Zaaf, cuya anécdota de caer víctima de una insolación y ser “rociado” con vino por viticultores, para luego intentar seguir la carrera borracho y en dirección contraria, se convirtió en leyenda del ciclismo. A pesar de estas apariciones tempranas, la representación siguió siendo escasa.

Durante la última década, nombres como Kevin Reza, Natnael Berhane, Merhawi Kudus o Daniel Teklehaimanot han aparecido en el pelotón profesional y en el Tour, pero sin llegar a tener un impacto significativo. Esto ha mantenido viva una pregunta recurrente en el ciclismo: ¿Por qué hay tan pocos corredores negros en la élite?
Ha habido que esperar 126 años desde el debut de un africano en una clásica de prestigio para que un ciclista negro lograra una victoria de tal magnitud. Biniam Girmay, ganador de la Gante Wevelgem, una de las clásicas adoquinadas más desafiantes de Flandes, se ha erigido como el “diamante negro” que tanto buscaba su continente y el propio deporte del ciclismo. Sobre los hombros de este joven corredor de 21 años recae el peso de una historia de ausencias, un velocista descrito por su exdirector Luc Cheilan como alguien con «sólida mentalidad y corazón de líder», destinado a desafiar la ley no escrita que ha penalizado a los africanos y a los negros en un deporte tradicionalmente gobernado por corredores de piel blanca.

- Factores Fisiológicos vs. Culturales
- La Bicicleta: ¿Transporte o Deporte?
- Barreras Logísticas y Administrativas
- El Impacto de Biniam Girmay: Un Punto de Inflexión
- El Potencial Africano: Resistencia y Altitud
- Adaptación al Ciclismo Profesional
- Principales Razones de la Baja Representación
- Preguntas Frecuentes
- ¿Hay diferencias fisiológicas que expliquen la escasez de ciclistas negros?
- ¿Cómo influye el uso de la bicicleta en África en su desarrollo deportivo?
- ¿Los problemas de visado realmente afectan la contratación de ciclistas africanos?
- ¿Por qué la victoria de Biniam Girmay es tan importante?
- ¿Vivir en altitud es una ventaja natural para los ciclistas africanos?
- ¿Qué desafíos enfrentan los ciclistas africanos al llegar a Europa?
Factores Fisiológicos vs. Culturales
La respuesta a la pregunta sobre la escasez de ciclistas negros no reside, según los expertos, en limitaciones biológicas. David Barranco, profesor de ciclismo en la Universidad Europea y doctor en Ciencias de la Actividad Física, es categórico al afirmar que «No hay motivo para que no los haya». Según él, fisiológicamente «no hay apenas diferencias entre africanos y caucásicos para competir en ciclismo». Esto descarta las teorías basadas en supuestas disparidades físicas como la causa principal de la baja representación.
El condicionante, explica Barranco, tiene que ver con el uso de la bicicleta y los factores culturales. En muchas regiones de África, la bicicleta es vista y utilizada primordialmente como una herramienta de desplazamiento, una necesidad para la movilidad diaria, similar al metro o el bus en Europa, pero sin las alternativas de transporte público masivo. «El uso que hacen de la bicicleta no es deportivo, sino para el desplazamiento», señala. Esto implica que no se desarrolla desde temprana edad un «concepto deportivo» asociado a la bicicleta, sino uno de pura movilidad o utilidad, lo que dificulta la identificación y el desarrollo de talentos orientados a la competición.
La Bicicleta: ¿Transporte o Deporte?
Profundizando en el concepto del uso de la bicicleta, en muchos contextos africanos, acumular kilómetros en bicicleta desde la adolescencia, como hizo Girmay en Asmara, la capital de Eritrea, está más ligado a la necesidad de moverse que a un entrenamiento estructurado con fines deportivos. Esta diferencia fundamental en la percepción y práctica del ciclismo crea una brecha significativa con respecto a los países donde el ciclismo es un deporte popular y cuenta con estructuras de formación desde edades tempranas.
Chema Arguedas, preparador físico y autor de libros sobre entrenamiento ciclista, complementa esta visión, aportando que la ausencia de corredores negros y africanos es una cuestión de «cultura y de herramientas». Si el ciclismo no es un deporte muy popular en África, la infraestructura, las escuelas de ciclismo, el acceso a bicicletas de calidad y el conocimiento sobre entrenamiento y nutrición específicos para la competición son limitados. «El entrenamiento, la nutrición y demás parámetros pueden ser iguales en todos los sitios», apunta Arguedas, sugiriendo que el problema no es la capacidad de aplicar estos parámetros, sino la disponibilidad de los recursos y la cultura que los promueva.
Barreras Logísticas y Administrativas
Además de los factores culturales y de uso, existen obstáculos prácticos que dificultan la integración de ciclistas africanos en equipos profesionales, especialmente en Europa. A pesar de los progresos de ciclistas como Daniel Teklehaimanot, que llegó a vestir el maillot de rey de la montaña en el Tour, la situación general no ha mejorado drásticamente. Con más de 500 ciclistas inscritos en equipos World Tour, solo una pequeña fracción son negros (cinco, según el texto). Según se escucha en el pelotón profesional, más que una discriminación racial, algunos equipos aplican un criterio logístico y administrativo. No quieren «perder mucho tiempo resolviendo visados y trámites laborales o administrativos» que pueden ser complejos y consumir recursos. Estas barreras logísticas pueden desincentivar a los equipos a fichar talento africano, a pesar de su potencial deportivo.
El Impacto de Biniam Girmay: Un Punto de Inflexión
La victoria de Biniam Girmay en la Gante Wevelgem representa un momento crucial. Sin una preparación específica en el ciclismo deportivo desde joven, acumuló kilómetros por necesidad en Asmara. Como profesional, demostró su potencial con victorias en África (Tropicale Amissa Bongo, Tour de Ruanda) y un impresionante segundo puesto en el Mundial sub 23 de Bélgica, sprintando desde posiciones muy retrasadas. Su triunfo en una clásica adoquinada de la máxima categoría es histórico, no solo por ser el primero de un ciclista negro en una prueba de este calibre, sino porque rompe moldes y demuestra que el talento africano puede triunfar en las pruebas más exigentes del calendario europeo.
Su éxito, según David Barranco, «será un antes y un después». Girmay simboliza la posibilidad real de que un ciclista africano llegue a la cima, algo que incluso iniciativas como el equipo Qhubeka no lograron plenamente. Su impacto se compara con el momento en que un equipo español completo debutó en el Tour en 1983, marcando el inicio de una nueva era para el ciclismo español. Se espera que el impulso de sus éxitos inspire y abra puertas para que más ciclistas africanos lleguen al profesionalismo.
El Potencial Africano: Resistencia y Altitud
El potencial de los atletas africanos en deportes de resistencia es bien conocido. David Barranco distingue entre afroamericanos, a menudo más explosivos, y africanos, con una mayor dotación para la resistencia. La famosa anécdota del maratoniano Eliud Kipchoge, que corría torcido por llevar la mochila al colegio, ilustra la cultura de esfuerzo físico desde temprana edad.
En el caso de Girmay, su lugar de nacimiento en una localidad situada a 2.325 metros de altitud le confiere una ventaja natural, similar a la de los ciclistas colombianos criados en los Andes a alturas parecidas. Vivir y entrenar en altitud favorece la producción de glóbulos rojos, mejorando el rendimiento en deportes que requieren resistencia. Esta altitud de origen es un factor fisiológico positivo que, combinado con el talento y la oportunidad, puede potenciar el éxito en el ciclismo de resistencia.
Adaptación al Ciclismo Profesional
Llegar al ciclismo profesional europeo implica un proceso de adaptación significativo para los ciclistas africanos. David Barranco compara el caso de Girmay con el de los primeros jugadores españoles que fueron a la NBA. Eran «aprendices» que necesitaban conocer los métodos, los rivales, la competición. Girmay, a pesar de su talento, no conocía plenamente las bicicletas profesionales, los materiales de alta tecnología, los métodos de entrenamiento especializados, las carreteras europeas con su particular infraestructura y trazado, ni la «mentalidad europea» de la competición. Este proceso de adaptación es un desafío adicional que deben superar para competir al más alto nivel.
Principales Razones de la Baja Representación
| Razón | Explicación |
|---|---|
| Uso Predominante para Desplazamiento | La bicicleta se utiliza principalmente como transporte diario, no como herramienta deportiva, lo que limita el desarrollo de un «concepto deportivo» del ciclismo desde la juventud. |
| Falta de Cultura Ciclista y Herramientas | El ciclismo no es un deporte masivamente popular en muchas regiones de África, lo que resulta en una falta de infraestructura de formación, acceso a bicicletas de calidad y conocimiento especializado (entrenamiento, nutrición). |
| Barreras Logísticas y Administrativas | La complejidad en la gestión de visados y trámites laborales para los ciclistas africanos puede ser un factor disuasorio para algunos equipos profesionales. |
| Proceso de Adaptación | Los ciclistas africanos deben adaptarse a las bicicletas profesionales, materiales, métodos de entrenamiento, carreteras y la mentalidad competitiva europea. |
| Identificación de Talento Limitada | La falta de estructuras deportivas y la menor popularidad del deporte dificultan la identificación y el desarrollo sistemático del talento ciclista. |
Preguntas Frecuentes
¿Hay diferencias fisiológicas que expliquen la escasez de ciclistas negros?
Según los expertos citados, no hay diferencias fisiológicas significativas entre africanos y caucásicos que impidan competir en ciclismo de élite. Las limitaciones se asocian más a factores culturales, de uso y acceso a recursos.
¿Cómo influye el uso de la bicicleta en África en su desarrollo deportivo?
En muchas partes de África, la bicicleta es una herramienta esencial para el transporte diario. Este uso utilitario, en lugar de deportivo, significa que no se desarrolla desde joven la práctica y el concepto de la bicicleta como un vehículo para la competición.
¿Los problemas de visado realmente afectan la contratación de ciclistas africanos?
Sí, según comentarios en el pelotón, las complicaciones administrativas y la gestión de visados son consideradas por algunos equipos como un obstáculo logístico al evaluar la incorporación de ciclistas de ciertas regiones, incluyendo África.
¿Por qué la victoria de Biniam Girmay es tan importante?
La victoria de Biniam Girmay en la Gante Wevelgem es histórica porque es el primer ciclista negro en ganar una clásica de prestigio, rompiendo una barrera de más de un siglo y demostrando el potencial del talento africano en la élite mundial del ciclismo.
¿Vivir en altitud es una ventaja natural para los ciclistas africanos?
Nacer y crecer en regiones de gran altitud, como la de origen de Girmay en Eritrea, puede ser una ventaja natural. La exposición crónica a la altitud estimula la producción de glóbulos rojos, lo que mejora la capacidad de transporte de oxígeno y el rendimiento en deportes de resistencia como el ciclismo.
¿Qué desafíos enfrentan los ciclistas africanos al llegar a Europa?
Deben adaptarse a muchos aspectos del ciclismo profesional europeo, incluyendo el uso de bicicletas y materiales de competición avanzados, métodos de entrenamiento especializados, la navegación en carreteras y circuitos europeos, y la comprensión de las tácticas y la «mentalidad» de las carreras de élite.
La historia del ciclismo ha estado marcada por la baja representación de ciclistas negros, una realidad atribuida no a limitaciones físicas, sino a una compleja red de factores culturales, de uso de la bicicleta, barreras logísticas y administrativas, y la falta de infraestructura y popularidad del deporte en muchas regiones de África. Sin embargo, la irrupción y el éxito de ciclistas como Biniam Girmay, con su talento innato para la resistencia y la ventaja natural de la altitud de su origen, están comenzando a cambiar el panorama. Su victoria histórica es un faro de esperanza y, como señala David Barranco, marca «un antes y un después», augurando un futuro en el que el talento africano, superando las barreras de adaptación al profesionalismo europeo, pueda ocupar el lugar que le corresponde en la élite del ciclismo mundial, tal como lo hicieron los ciclistas españoles en su momento.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a La Ausencia de Ciclistas Negros en el Ciclismo puedes visitar la categoría Ciclismo.
