27/06/2022
Los Lagos de Covadonga son, sin lugar a dudas, uno de esos rincones mágicos que la geografía española regala con generosidad. Ubicados en el corazón del Parque Nacional de los Picos de Europa, en Asturias, no son solo cuerpos de agua; son espejos de la historia geológica de la Tierra y testigos silenciosos de la belleza más pura.

Desde el primer instante en que se contempla este paisaje, se siente una conexión profunda con la naturaleza. El entorno es sobrecogedor, con picos elevándose hacia el cielo y la quietud del agua reflejando la inmensidad. Pero, más allá de la sensación, surge una pregunta práctica para quienes planifican una visita o simplemente sienten curiosidad: ¿Cuánto cubren exactamente estos lagos?
Dimensiones de los Lagos: Enol y Ercina
Cuando hablamos de los Lagos de Covadonga, nos referimos principalmente a dos lagos de origen glaciar: el Lago Enol y el Lago Ercina. Son los más grandes y accesibles, y los que conforman la imagen icónica del lugar. Existe un tercer lago, el Lago Bricial, pero es intermitente, apareciendo solo durante el deshielo o tras lluvias intensas, por lo que su extensión varía enormemente y a menudo está seco.
El Lago Enol es el de mayor tamaño. Se estima que tiene una superficie aproximada de unas 12 hectáreas (equivalente a unos 120.000 metros cuadrados). Su profundidad máxima alcanza alrededor de los 25 metros. Es un lago de forma irregular, rodeado de praderas y las laderas de las montañas.
Por otro lado, el Lago Ercina es ligeramente más pequeño y menos profundo. Su superficie ronda las 8 hectáreas (unos 80.000 metros cuadrados), y su profundidad máxima es de unos 2 metros. El Ercina tiene una forma más redondeada y se encuentra a una altitud un poco mayor que el Enol.
Sumando la superficie de los dos lagos principales, Enol y Ercina, la extensión total cubierta por agua de forma permanente es de aproximadamente 20 hectáreas, es decir, unos 200.000 metros cuadrados. Esta cifra, aunque pueda parecer modesta en comparación con grandes lagos, es significativa para lagos de alta montaña y de origen glaciar en la península ibérica. La importancia de estos lagos no radica solo en su tamaño, sino en el ecosistema único que albergan y el espectacular paisaje que contribuyen a crear.
Un Paraíso Natural de Origen Glaciar
La historia de los Lagos de Covadonga se remonta a miles de años atrás, a la era de las glaciaciones. El paisaje actual fue esculpido por la acción imparable del hielo. Grandes masas de glaciar descendían lentamente por los valles, erosionando la roca a su paso. Al retirarse el hielo al final de la última glaciación, hace aproximadamente 10.000 años, dejaron tras de sí depresiones que se llenaron de agua de deshielo y precipitaciones, dando origen a lagos como el Enol y el Ercina. Las morrenas, depósitos de rocas y sedimentos arrastrados por el glaciar, actuaron como presas naturales, reteniendo el agua.
Este origen glaciar explica la forma de cubeta de los lagos y la composición de su entorno. Las laderas circundantes muestran las cicatrices de este pasado gélido, y el agua de los lagos es notablemente cristalina, alimentada por el deshielo y las lluvias, con pocos sedimentos en suspensión.
La Experiencia de Visitar los Lagos
La belleza de los Lagos de Covadonga va mucho más allá de sus dimensiones. Es la atmósfera que se respira, la combinación de elementos que crean un paisaje de postal en cualquier época del año. El texto inicial lo describe perfectamente: el agua refleja los picos, a menudo nevados, creando una imagen que quita el aliento. Esta vista cambia constantemente; a medida que el sol se mueve, la luz incide de manera diferente, revelando nuevos matices y tonalidades en el paisaje. Los colores varían con las estaciones: el verde intenso de la primavera y el verano, los ocres y rojizos del otoño, y el blanco puro de la nieve en invierno.
Visitar los lagos es una experiencia que invita a la contemplación y a la actividad. Hay senderos que permiten rodear el Lago Ercina y caminar entre ambos lagos, ofreciendo diferentes perspectivas del paisaje. La subida a los lagos, especialmente para quienes disfrutan del ciclismo, es un desafío mítico en el mundo del deporte, conocido por sus duras rampas y la recompensa visual al llegar a la cima.
Flora y Fauna
El entorno de los lagos es parte vital del ecosistema del Parque Nacional de los Picos de Europa. Las praderas alpinas que rodean los lagos son hogar de ganado bovino y equino que pasta libremente, una imagen muy característica del lugar. En cuanto a la fauna salvaje, es posible avistar aves rapaces sobrevolando los picos, así como rebecos en las laderas más altas. La flora es la típica de la alta montaña cantábrica, adaptada a las condiciones climáticas, con especies de prado y matorral alpino.
Regulaciones y Conservación
Dada la fragilidad de este ecosistema y su gran afluencia turística, el acceso a los Lagos de Covadonga está regulado, especialmente en temporada alta (verano, puentes, Semana Santa). Se restringe el acceso en vehículo privado durante ciertos horarios y se habilita un servicio de autobuses desde Cangas de Onís, Covadonga y otros puntos cercanos. Esta medida busca proteger el entorno y garantizar una visita más sostenible y agradable para todos. Es crucial respetar las normas del Parque Nacional, no salirse de los senderos marcados y no dejar rastro de nuestra visita.
Preguntas Frecuentes sobre los Lagos de Covadonga
¿Se puede nadar en los Lagos de Covadonga?
No, está prohibido bañarse o realizar actividades acuáticas recreativas en los lagos. Son parte de un Parque Nacional y se busca preservar su estado natural y ecosistema.
¿Cuál es la mejor época para visitar los lagos?
Cada estación ofrece una perspectiva diferente. La primavera y el verano son populares por el buen tiempo y el verde intenso. El otoño regala una explosión de colores ocres y rojizos. El invierno, con nieve, ofrece un paisaje espectacular pero requiere precaución y el acceso puede ser más complicado. La regulación de acceso varía según la temporada.
¿Cómo se llega a los Lagos de Covadonga?
Se puede llegar en coche particular (con restricciones de acceso en temporada alta, cuando funciona un servicio de autobús), en autobús público desde Cangas de Onís o Covadonga, o caminando o en bicicleta por la carretera.
¿Hay rutas de senderismo alrededor de los lagos?
Sí, existen varias rutas señalizadas. La más popular es un sendero circular que rodea el Lago Ercina y conecta ambos lagos, de baja dificultad y apto para la mayoría de visitantes. Hay otras rutas que parten de los lagos hacia picos cercanos o majadas.
¿Se puede comer en los Lagos?
Hay algún establecimiento de restauración en las inmediaciones de los lagos, pero son limitados. Es recomendable llevar agua y algo de comida, y recordar siempre recoger toda la basura para mantener el entorno limpio.
En resumen, los Lagos de Covadonga, con sus aproximadamente 20 hectáreas de superficie lacustre permanente entre el Enol y el Ercina, son mucho más que una cifra. Son un monumento natural, un lugar donde la naturaleza se muestra en todo su esplendor y donde cada visita se convierte en una experiencia inolvidable. Un destino imprescindible para los amantes del paisaje y la tranquilidad, o para aquellos que buscan el desafío de la subida en bicicleta hasta sus orillas.
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