26/06/2024
Mathieu van der Poel ha grabado su nombre con letras de oro en la historia del ciclismo al lograr una hazaña que pocos creían posible: ganar la mítica Paris-Roubaix por tercer año consecutivo. En una edición particularmente dura y emocionante del conocido como Infierno del Norte, el campeón del mundo neerlandés demostró una vez más por qué es considerado uno de los mejores clasicómanos de todos los tiempos, superando en un duelo titánico al campeón del Tour de Francia, Tadej Pogacar.

La victoria de Van der Poel en el velódromo de Roubaix no fue una más. Lo convierte en el primer ciclista desde el italiano Francesco Moser en 1980 en conseguir un triplete consecutivo en esta brutal carrera de un día. Un logro que subraya su dominio absoluto sobre los temidos adoquines, el sello distintivo de la Paris-Roubaix.
- Un Duelo de Titanes: Van der Poel vs. Pogacar
- El Momento Clave: La Caída de Pogacar
- El Infierno del Norte: Adoquines Brutales
- Otros Protagonistas: Mala Suerte para Pedersen y Van Aert
- Un Triplete Histórico: El Legado de Van der Poel
- Los Monumentos del Ciclismo
- Preguntas Frecuentes sobre la Paris-Roubaix
Un Duelo de Titanes: Van der Poel vs. Pogacar
La expectativa era enorme antes de la salida en Compiègne. El enfrentamiento entre Mathieu van der Poel, especialista en clásicas y ciclocross, y Tadej Pogacar, el prodigio esloveno dominador de las Grandes Vueltas, prometía chispas. Ambos ciclistas, dos de los más laureados de la actualidad con ocho victorias en Monumentos cada uno tras esta carrera, representan estilos muy diferentes. Van der Poel, con un físico más robusto (unos 10 kilos más pesado que Pogacar), es una fuerza de la naturaleza en terrenos difíciles. Pogacar, más ligero y escalador, buscaba la gesta en una carrera a priori menos अनुकूल para sus características.
La carrera, de 259.2 kilómetros, se puso seria pronto. Pogacar, fiel a su estilo agresivo, se mostró activo desde el inicio, rodando en el grupo delantero y lanzando varios ataques a más de 100 kilómetros de la meta. Su objetivo era claro: romper la carrera desde lejos y descolgar a los especialistas en adoquines, Van der Poel y su compañero Jasper Philipsen. Varios de estos intentos lograron reducir el grupo principal, demostrando la valentía y la fuerza del esloveno incluso en un terreno que no es su fuerte.
El Momento Clave: La Caída de Pogacar
La tensión estaba en su punto álgido cuando, en un tramo de adoquines, se produjo el incidente que marcaría la carrera. Tadej Pogacar, siguiendo a una motocicleta, tomó una curva cerrada demasiado rápido. El error fue costoso: perdió el control, se fue al suelo y su cadena se salió. Un fallo mecánico en el peor momento posible en una carrera donde cada segundo cuenta.
Van der Poel, que rodaba justo detrás, vio la oportunidad. Como él mismo declaró después: "Cuando cometió ese error en la curva, tuve que ir a por ello". Aunque Pogacar se levantó rápidamente y logró poner la cadena en su sitio, la ventaja que Van der Poel consiguió en ese instante fue definitiva. El neerlandés abrió un hueco de unos 20 segundos que, aunque no insalvable en teoría, se convirtió en un abismo psicológico y físico en los kilómetros finales sobre los agotadores adoquines.
Pogacar, valiente hasta el final, no puso excusas. Admitió haber seguido la moto y no ver la curva a tiempo. A pesar de la decepción, mostró un gran respeto por su rival, afirmando que si fuera un niño, Van der Poel sería su ídolo. También mencionó que un roce en su freno le afectó mentalmente y contribuyó a su 'hundimiento' tras la caída.
El Infierno del Norte: Adoquines Brutales
La Paris-Roubaix se gana o se pierde sobre sus 30 tramos de pavé, clasificados de 1 a 5 estrellas según su dificultad y estado. Este año, tras la lluvia nocturna, los adoquines, que estuvieron secos y polvorientos en la carrera femenina, se volvieron resbaladizos y aún más traicioneros para la prueba masculina. Cada tramo es una batalla contra la vibración, el riesgo de pinchazo y la constante necesidad de encontrar la línea adecuada.
Van der Poel, a pesar de su maestría, también sintió la dureza de la carrera. Después de cruzar la meta, comentó que al final, cuando la velocidad disminuye por el agotamiento, se siente como si estuviera "golpeando cada piedra". Esta descripción resume perfectamente el castigo físico que supone esta carrera, incluso para el ganador.
Otros Protagonistas: Mala Suerte para Pedersen y Van Aert
La Paris-Roubaix es también una carrera de infortunios. El danés Mads Pedersen, un fuerte contendiente, vio arruinadas sus opciones de victoria por un pinchazo en un momento crucial de la carrera. A pesar de sentirse bien y tener buenas sensaciones hasta ese punto, la mala suerte se cebó con él. Terminó tercero en el sprint por el último puesto del podio.
Por su parte, el belga Wout van Aert, otro de los grandes rivales de Van der Poel y Pogacar, tuvo un inicio de carrera complicado, entrando en los primeros tramos de pavé rezagado y perdiendo rápidamente dos minutos, lo que hipotecó sus posibilidades desde el principio. Finalmente, cruzó la meta en cuarta posición.
Un Triplete Histórico: El Legado de Van der Poel
La imagen de Mathieu van der Poel entrando en solitario en el velódromo de Roubaix, saltando de su bicicleta y alzándola al aire con un rugido, quedará para siempre en la memoria del ciclismo. Este tercer triunfo consecutivo no solo iguala el récord de Francesco Moser, sino que consolida a Van der Poel como una leyenda de las clásicas.
El propio Van der Poel admitió haber "sufrido mucho" durante la carrera, a pesar de haber declarado antes que no se sentía en su mejor forma. Esta capacidad para rendir al máximo nivel bajo presión y en condiciones extremas es una de sus grandes virtudes. Incluso soportó un incidente inusual durante la carrera, siendo golpeado en la cara por una botella de agua lanzada desde el público, algo que describió como "sentir una piedra impactándome".
Ganar la Paris-Roubaix es un sueño para cualquier ciclista, y levantar el trofeo en forma de adoquín es el máximo honor. Hacerlo tres veces seguidas en una carrera tan impredecible y brutal es un testimonio de fuerza, habilidad, estrategia y un toque de suerte.
Los Monumentos del Ciclismo
Paris-Roubaix es uno de los cinco Monumentos del ciclismo, las carreras de un día más prestigiosas y desafiantes del calendario. Cada una tiene su propia historia y características únicas, pero todas comparten la exigencia de recorrer entre 240 y 300 kilómetros y superar obstáculos que las diferencian de las carreras por etapas.
| Monumento |
|---|
| Milán-San Remo |
| Tour de Flandes |
| Paris-Roubaix |
| Lieja-Bastoña-Lieja |
| Giro de Lombardía |
Tanto Van der Poel como Pogacar han acumulado un impresionante palmarés en estas carreras. Con esta victoria, ambos suman ocho Monumentos en su carrera, lo que habla de su excepcional talento y versatilidad.
Preguntas Frecuentes sobre la Paris-Roubaix
¿Qué es la Paris-Roubaix?
La Paris-Roubaix es una clásica ciclista de un día que se celebra anualmente en el norte de Francia. Es famosa por sus numerosos tramos de carreteras de adoquines (pavé), que la hacen extremadamente dura y desafiante para los ciclistas y sus bicicletas.
¿Por qué se le llama el 'Infierno del Norte'?
El apodo surgió después de la Primera Guerra Mundial, cuando los periodistas que cubrían la carrera quedaron impactados por el paisaje devastado del norte de Francia, por donde transcurría gran parte del recorrido. Las carreteras de adoquines en mal estado, bombardeadas y descuidadas, añadían un elemento de brutalidad a la carrera que recordaba a un paisaje infernal.
¿Cuántos tramos de adoquines tiene la Paris-Roubaix?
El recorrido de la Paris-Roubaix varía ligeramente cada año, pero típicamente incluye alrededor de 30 tramos de adoquines, sumando más de 50 kilómetros sobre esta superficie. Estos tramos están clasificados con estrellas (de 1 a 5) según su longitud y dificultad.
¿Qué le pasó a Tadej Pogacar en esta edición?
Tadej Pogacar sufrió una caída al tomar una curva sobre los adoquines demasiado rápido. Al seguir a una motocicleta, no vio la curva a tiempo, cayó y tuvo problemas con su cadena, perdiendo tiempo crucial que Van der Poel aprovechó para escaparse hacia la victoria.
¿Quién era Francesco Moser y cuál es su récord?
Francesco Moser es un exciclista italiano que fue el último corredor en ganar la Paris-Roubaix tres veces consecutivas (1978, 1979 y 1980) antes de que Mathieu van der Poel igualara su hazaña en 2024.
¿Cuántos Monumentos ha ganado Mathieu van der Poel?
Con su victoria en la Paris-Roubaix 2024, Mathieu van der Poel ha ganado un total de 6 Monumentos del ciclismo en su carrera hasta la fecha.
La victoria de Van der Poel en la Paris-Roubaix de 2024 no es solo un triunfo deportivo, es una gesta histórica que cimenta su estatus como uno de los grandes de este deporte. Su capacidad para dominar la carrera más brutal del calendario, no una, ni dos, sino tres veces seguidas, es una demostración asombrosa de talento, resistencia y valentía sobre el Infierno del Norte.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a Van der Poel: Triunfo Histórico en Paris-Roubaix puedes visitar la categoría Ciclismo.
