25/12/2021
En el mundo del ciclismo, pocas hazañas resuenan con tanta fuerza como conquistar la París-Roubaix, el legendario 'Infierno del Norte'. Y menos aún, lograrlo de forma consecutiva. Mathieu van der Poel no solo ha conquistado esta brutal clásica una, ni dos, sino tres veces seguidas. Un logro que solo se había producido en dos ocasiones anteriores y que no se veía desde 1980. Esto lo convierte en un ciclista histórico, una auténtica fuerza de la naturaleza, un triturador de adoquines como no habíamos visto en décadas.
https://www.youtube.com/watch?v=0gcJCdgAo7VqN5tD
Mientras la mayoría de los ciclistas ven los horribles y revirados adoquines como obstáculos infernales que rompen huesos, él los percibe como plataformas de lanzamiento hacia la victoria. La mayoría solo desea terminar la carrera sin perder capas de piel, pero él entra al velódromo cada vez solo, sin compañía. Y mientras muchos ven las famosas pistas de cemento como el final de su tortura, él las ve como otro glorioso regreso a casa.

Un Hito Histórico en el Infierno del Norte
La capacidad de Van der Poel para dominar la París-Roubaix es simplemente asombrosa. Ganar tres veces ya sería algo super especial, algo que no esperas al empezar a competir. Pero hacerlo tres años seguidos en una carrera como Roubaix, donde también necesitas algo de suerte, es realmente excepcional. Él mismo reconoce la magnitud de su logro, sin falsa modestia. Es consciente de que lo que está haciendo es extraordinario.
Aunque la forma de su última victoria no fue tan épica como las dos anteriores, capitalizando una caída de Tadej Pogačar, Van der Poel fue inalcanzable, insuperable, imbatible, una vez más. Se convirtió en el primer ciclista en ganar ediciones sucesivas de Roubaix por más de un minuto de diferencia. Esta estadística subraya su dominio absoluto en esta carrera en particular.
El Dominio de un Monstruo de las Clásicas
No puede ni habrá duda de que el corredor de Alpecin-Deceuninck es el mejor ciclista de Clásicas de su generación. Sus tres victorias tanto en el Tour de Flandes como en Roubaix, sumadas a dos victorias en la Milán-Sanremo, no tienen parangón en la era actual. La pregunta que surge ahora es si es el mejor clasicómano de este siglo. Con su último triunfo, el ciclista de 30 años alcanza los ocho Monumentos.
Esta cifra lo sitúa uno por encima de Tom Boonen y Fabian Cancellara, dos leyendas recientes del ciclismo de Clásicas. Y, a diferencia de ellos, Van der Poel ha tenido que luchar contra Pogačar, a quien se describe como el Eddy Merckx de este siglo, capaz de hacer absolutamente todo. Pero cuando eres Van der Poel, tú también puedes hacer más o menos de todo. Mads Pedersen, tercero una vez más en la última edición, lo calificó de «monstruo», una descripción que captura perfectamente su poderío en la bicicleta.
Su director de equipo, Philip Roodhooft, destacó que Alpecin ha logrado un triplete tanto en Roubaix como en Milán-Sanremo, además de tres victorias en cinco años en Flandes. «Es más de lo que hubiéramos esperado», afirmó. «Esto es muy grande». La magnitud de estos resultados habla por sí sola del nivel de Van der Poel y su equipo.
Ganar Incluso Cuando no se Siente Bien
Lo que hace aún más impresionante el dominio de Van der Poel es su capacidad para ganar incluso cuando las cosas no salen perfectas o no se siente en su mejor momento. En su última victoria en Roubaix, admitió haber tenido dificultades.
«Hoy estaba sufriendo mucho con el viento de cara en los últimos dos sectores», explicó, «y golpeaba cada piedra. Normalmente, si vas lo suficientemente rápido, tienes la sensación de volar sobre ellas, pero ciertamente no tuve esa sensación hoy». Esto demuestra que la victoria no fue un paseo, sino una lucha contra los elementos y el recorrido.
Además de las condiciones, Van der Poel enfrentó problemas técnicos que lo dejaron sin ayudas modernas. «No tenía medidor de potencia después de uno de los primeros sectores, así que fue un esfuerzo a ciegas», reveló. Su radio de carrera tampoco funcionaba, lo que significaba que no conocía la diferencia de tiempo con sus perseguidores ni lo que estaba sucediendo detrás de él. «Fue bastante difícil de gestionar», comentó. Cuando sufrió un pinchazo a falta de 16 km para la meta, no pudo comunicarse por radio y no sabía qué ventaja tenía en ese momento. A pesar de todos estos contratiempos, al final, todo salió bien.
No importa los problemas que tuviera, Van der Poel seguía siendo superior. Él y Pogačar estaban solos en cabeza después del sector de cinco estrellas de Mons-en-Pévèle. Sin embargo, a falta de 38 km, el esloveno se cayó de su bicicleta y nunca más volvió a ver la parte delantera de la carrera. Van der Poel quedó solo, de nuevo, algo que parece ser su modus operandi en esta carrera.
«La velocidad era realmente alta en ese momento», dijo sobre el incidente que decidió la carrera, «y vi que no pudo tomar la curva, pero no sabía que se había caído allí. Al principio, miré hacia atrás y esperé un poco, pero la brecha era demasiado grande y tuve que ir a por ello. No esperaba quedarme solo desde esa distancia y estaba bastante claro que habría sido muy difícil soltarnos el uno al otro, también por el viento de cara en los dos últimos sectores adoquinados. Estaba sufriendo mucho hacia el final». A pesar del sufrimiento y los problemas, su superioridad prevaleció.

Un Legado Familiar Elevado a Leyenda
Mathieu van der Poel, por supuesto, nació para ser ciclista. Está en sus genes, en su historia familiar. Su padre, Adrie, fue uno de los mejores clasicómanos de su tiempo, pero Mathieu es el mejor del suyo. Su abuelo, Raymond Poulidor, ganó 73 carreras en una distinguida carrera, pero es recordado como el eterno segundo. Mathieu es el eterno ganador. Su legado familiar ya era rico, pero él continúa enriqueciéndolo aún más con cada victoria. Incluso cuando no se siente en su mejor momento, sigue ganando, demostrando una fortaleza mental y física excepcional.
La Épica Rivalidad con Tadej Pogačar
La rivalidad entre Van der Poel y Tadej Pogačar es épica, tan buena como cualquiera que haya existido antes en el ciclismo. Ambos son ciclistas increíblemente versátiles y dominantes. Pogačar es capaz de hacer absolutamente todo, y Van der Poel también puede hacer más o menos de todo. Esta rivalidad define una era sublime del ciclismo, una que sin duda generará libros y películas en el futuro. Van der Poel es, una vez más, la estrella de la primavera ciclista, demostrando su capacidad para brillar en las carreras más importantes del calendario.
Mirando Hacia el Futuro
Solo seis ciclistas han ganado más Monumentos que Van der Poel. Actualmente, está empatado con ocho junto a Rik Van Looy (quien también fue tres veces ganador de Roubaix) y Tadej Pogačar. Esta compañía dice mucho sobre el calibre de Van der Poel como ciclista.
Después de su última victoria, expresó su satisfacción: «Estoy muy feliz de poder terminar esta temporada de Clásicas aquí ganando Roubaix de nuevo». La pregunta que queda en el aire es si será capaz de ganar una cuarta París-Roubaix en 2026. Lograrlo lo coronaría definitivamente como el mejor ciclista del siglo XXI, una distinción que, basándonos en sus logros hasta ahora, parece totalmente al alcance de su mano.
Preguntas Frecuentes sobre Mathieu van der Poel y la París-Roubaix
¿Cuántas veces ha ganado Mathieu van der Poel la París-Roubaix?
Mathieu van der Poel ha ganado la París-Roubaix en tres ocasiones consecutivas.
¿Es Van der Poel considerado el mejor ciclista de Clásicas de su generación?
Según la información proporcionada, Van der Poel es considerado el mejor ciclista de Clásicas de su generación, con un número de victorias en Monumentos (8) que supera a leyendas recientes como Boonen y Cancellara.
¿Cuántos Monumentos ha ganado Mathieu van der Poel en total?
Mathieu van der Poel ha ganado un total de ocho Monumentos ciclistas hasta la fecha, empatado con Rik Van Looy y Tadej Pogačar.
¿Cómo influyó su legado familiar en su carrera?
Su legado familiar es muy importante; su padre Adrie fue un gran clasicómano y su abuelo Raymond Poulidor una leyenda del ciclismo. Mathieu ha continuado y superado sus logros, enriqueciendo aún más la historia familiar.
¿Tuvo Mathieu van der Poel problemas durante su última victoria en la París-Roubaix?
Sí, enfrentó varios problemas, incluyendo viento de cara, golpear los adoquines, la falta de medidor de potencia y radio, y un pinchazo en los últimos kilómetros. A pesar de ello, logró la victoria.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a Mathieu Van der Poel: Leyenda de Roubaix puedes visitar la categoría Ciclismo.
